Escríbenos Dónde estamos
Mándanos un mailMándanos un mail
Haz click en:Copiar mailoAbrir mail
Mail copiado
Menu
chat WhatsappTeléfonocómo llegar

No al Intrusismo Laboral en Fisioterapia. Exige una Titulación Oficial.

Publicado: 20 de Febrero de 2020

El intrusismo laboral es uno de los problemas de mayor envergadura a los que debe enfrentarse cualquier profesión, también la fisioterapia. Basado en la apropiación indebida de competencias por parte de personas no acreditadas, el intrusismo en nuestra profesión supone una afrenta directa hacia el paciente al poner en riesgo su integridad personal, incurriendo además en un delito tipificado con pena de cárcel.

En los últimos tiempos, la desafortunada situación económica ha propiciado la aparición de numerosas clínicas opacas y falsos profesionales que incurren, por todo ello, en competencia desleal; es decir, en el ejercicio de la profesión sin la obtención de la titulación necesaria. La fisioterapia, como actividad con función terapéutica, está regulada. De esta manera sólo puede ser llevada a cabo por profesionales con titulación, tal y como recoge la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. Por ello, todos los ámbitos profesionales, incluyendo la formación, deben ser llevados a cabo por personal con cualificación oficial.

Contra el intrusismo

Uno de los principales problemas en el camino hacia la erradicación del intrusismo es la desinformación del ciudadano. La extensa oferta y las innumerables técnicas y terapias con las que se encuentra puede generar confusión. Por ello es fundamental dotar a la sociedad de las herramientas necesarias para evitar la duda o el engaño, ya que sólo un profesional puede garantizar la conveniencia o no de un tratamiento.

Entre esas dudas comunes, por ejemplo, la confusión, para algunas personas menos informadas, entre fisioterapeuta y masajista. La diferencia entre ambos ejercicios es clara: un masajista ejerce un oficio, pero no se enmarca dentro de una profesión sanitaria titulada y regulada. Ello implica que no pueda realizar ninguna actuación terapéutica, como bien hace la fisioterapia. Otro caso es el de la quiropraxia. A pesar de que en EEUU posee una validez legal, no sucede lo mismo en nuestro país, que exige de formación en fisioterapia previa para realizar este tipo de técnicas. Información que suele desconocerse.

Por ello, y para evitar cualquier confusión a la hora de decantarse por un centro de fisioterapia, es importante hacer llegar al ciudadano los requisitos que son exigibles para ejercer la profesión de fisioterapeuta. Así, por un lado, el establecimiento deberá estar autorizado por la Consejería de Sanidad, manteniendo visible dicha autorización de cara al público, con el número de expediente asignado, mediante el certificado expedido y la placa para su exposición. Y por otro, el profesional del mismo deberá tener los estudios universitarios pertinentes y estar colegiado en la comunidad autónoma donde realice su actividad.  Estos datos serán cruciales tanto para el ciudadano, que podrá discriminar entre centros profesionales y no profesionales, como para el fisioterapeuta que inicia su andadura.

En los últimos tiempos estamos siendo testigos de diversos casos de denuncias hacia personas o empresas no cualificadas que contaminan la profesión, resultado de los nuevos esfuerzos que se suman para eliminar esta realidad. En este sentido trabajan organismos como el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid o el Colegio Oficial de Fisioterapeutas del País Vasco con diversas actuaciones, abriendo un camino que, en colaboración con el resto de profesionales, sentará las bases para reducir los casos de engaño hacia el ciudadano.

haz clic para copiar mailmail copiado